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SER PADRE A LOS 50 AÑOS

ser padre a los 50 años
Los ritmos, usos y costumbres han cambiado y se ve reflejado en el ámbito laboral y en el de familia.

Ser padre a los 50 años es un reflejo del estilo de vida actual. Habla de una nueva cultura que viene gestándose desde hace unos años pero se hace más visible en la actualidad.

En el presente los hombres ponen mucha dedicación a su desarrollo como persona a través de su recorrido y crecimiento laboral.

Este es uno de los motivos por los cuales los hombres deciden ser padres cada vez más tarde, y los 50 años los encuentran fortalecidos y con una cierta sensación de realización que les permite empezar a poner la dedicación y cuidado en otro ser.
Por eso, en muchos casos el proyecto del hijo a los 50 años trasciende los miedos a ser un “padre viejo” y no poder acompañar a sus hijos a lo largo de su vida adulta. El balance es favorable, porque antes no se hubiera estado preparado, y entre no estar preparado sintiendo que no se puede ofrecer una crianza comprometida desde el tiempo, afecto y genuino interés, no es mejor que poder acompañar a los hijos tan sólo hasta los treinta y pico de años, tal vez con menos energía física pero sí con voluntad de aprovechar cada momento compartido.

La paternidad a los 50 años también el producto de la oportunidad que se dan los hombres a armar nuevas parejas y de apostar a la familia más allá de la frustración o malestar que conlleva un divorcio. La experiencia vivida no es en vano y en muchos casos puede ofrecerse una paternidad más madura por el compromiso emocional y afectivo que puede brindarse a los 50 años tanto con el hijo fruto de la nueva pareja como con los hijos que ya se tienen del matrimonio anterior.

Compartimos nuestra colaboración en la nota de la Revista Nueva: “De parto…Otra vez”. http://nueva.com.ar/portal/verNota/685