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LA TERAPIA GRUPAL Y SUS BENEFICIOS

 Aún hoy existen prejuicios o creencias erróneas respecto a la terapia de grupo,

Una de ellas es que la terapia de grupo es poco profunda, a ello respondo, que quien opina así es por no tener información idónea al respecto o desconocen el tema, o porque hay profesionales de la salud, que ofrecen otros tipos de grupo, autoayuda, reflexión, de psicoprofilaxis entre otros, que si bien son útiles, no son terapia de grupo y se los confunde como tal.

Un psicólogo a cargo de un grupo de terapia deberá estar especializado en el tema, para que los múltiples mensajes e información volcada en el grupo, sean de utilidad a varias personas a la vez, aunque las edades de los participantes sean diferentes.

Por ejemplo, a una persona de 40 años les puede ser muy útil escuchar la opinión de un joven de 28 años y a éste a su vez a la persona de 40 años, las diferentes generaciones se entrelazan como ocurre en la sociedad, y en vez de criticar, no entender una generación a otra, se vivencian desde una lugar respetuoso las opiniones mutuas.
También que un hombre pueda escuchar la opinión de una mujer y ésta escuchar la de un hombre, permitirá encontrar riqueza en las diferencias de género y esto repercutirá fuera del grupo en vínculos de pareja más equilibrados y comprensivos de las necesidades del hombre y la mujer.

En un grupo de terapia, las voces de los compañeros de grupo se transforman en las voces de la sociedad, dentro de un contexto protegido. Edades, sexos, profesiones, ocupaciones e historias y vivencias de vida diferentes, conforman un micro modelo social para aprender nuevas maneras de hacer, ampliar nuestras habilidades sociales y resolver problemas o conflictos sabiendo que no estamos solos.

Escuchar, ser escuchado y compartir información de la propia experiencia de vida, enriquece los modelos internos que cada una de las personas trae consigo desde su origen familiar. Aprender a dar y recibir no es poco cosa, ante tanta pose e indiferencia, sin temor a ser ridículo o ser rechazado o lastimado.

Poder aportar lo mejor de nosotros para si mismos y para nuestro entorno, desde el más íntimo y cercano hasta aquel que aún no conocemos pero que nos está esperando, será entonces una experiencia interesante y enriquecedora y como dice el siguiente texto cuya autoría desconozco “Las personas que comparten una dirección en común y tienen sentido de comunidad pueden llegar a donde deseen más fácil y rápidamente porque van apoyándose mutuamente”.

Publicado por la Lic. Flabia Vit